Las marcas se ocupan más que de incentivar a consumir un producto “x” con determinadas característcas/benefcios. Si los ideales y valores que ellas fomentan son compatibles con los de su público llegan a motivar el desarrollo de ciertas actitudes y conductas como un medio para alcanzar lo que ellos deseen: vida glamorosa, espontaneidad, rebeldía, de todo para sentirse satisfecho con uno mismo. No es de sorprenderse que para esto se recurra a la fantasía para presentar su concepto.

Celebridades, lujo, estatus asociados a una marca de zapatos.
Convenciones como el comic-con y la fuerte influencia de los personajes creados por las marcas, una manera muy evidente de vivir la fantasía y compartirla como experiencia de grupo.
El caso de la campaña más reciente de Diesel llamada BE STUPID propone dejar de lado las inhibiciones, arriesgarse y aprovechar de la vida al máximo, a no arrepentirse de nada pues todas las experiencias son únicas. El sentido del humor es clave en esta campaña dirigida al público joven y ha despertado diferentes reacciones en quienes la han presenciado: considerarla absurda o simplemente divertida.
Campaña BE STUPID de Diesel

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